GUIOMAR

Le conte a una niña, que si, que Guiomar existio, que camino por Sevilla, por los cafe de antaño, y aquella Ciudad literaria.
le conte que se enamoro del poeta, pero la envidia no permitio que se amaran
le conte que lloro cuando supo que Antonio Murio, tan lejos, en una tierra Gabacha y dificil de pronuciar
le conte que ya nadie la vio reir
le conte que la encontre sin vida, encerrada en si, meciendose en su butaca de aquella sucia residencia
tambien le conte que llore por ella
